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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Arembepe: Una aventura hippie

Aldea hippie

Arembepe es un centro turístico que dista unos 30km de Salvador de Bahía. Me recomendaron visitar este curioso lugar donde el atractivo es una aldea hippie, conservada en el tiempo desde la década del '60. El día previo, un encuentro fortuito en la playa me permitió ganar una compañera de viaje: Joyce. Allá fuimos.

AREMBEPE
Es una pequeña ciudad con una hermosa playa de cara al océano Atlántico. Fue antiguamente una ciudad de pescadores, y la fiesta más importante se celebra entre Febrero y Marzo en honor a San Francico de Asís, patrón de los pescadores. La iglesia de San Francisco define la simplicidad del lugar. En las plazas encontramos bares, restaurantes y hoteles. Las calles empedradas se encuentran bordeadas por la playa de Arembepe, que cuenta con fina arena blanca y olas de gran tamaño. En una parte posee una especie de arrecife que permite disfrutar de piscinas naturales con aguas tranquilas. Del otro lado de la ciudad, el río Capivara forma una laguna. Tomamos un baño ahí, donde nos acompaño un perrito que Joyce llamó Serumaninho, en relación a un vídeo de Youtube.

Río Capivara

Al llegar a Arembepe nos dirigimos directamente a la aldea hippie, caminando por la playa. Antes de entrar en la aldea pasamos por la base del Proyecto Tamar de conservación de tortugas marinas, del que hablé en mi viaje a Praia do Forte. Aquí es donde nacen las crías, que son liberadas al mar entre Enero y Febrero, en un evento del que participa todo el pueblo. Por la playa pudimos ver señalizados los nidos, que son debidamente marcados para cuidar de ellos, claro que los perros no saben leer y a veces suelen comerse los huevos.

Playa de Arembepe

ALDEA HIPPIE
Poco a poco fuimos llegando a la aldea, localizada bien cerca del mar, en la periferia de la ciudad. La aldea ganó fama a partir de los años '60, cuando Mick Jagger y Keith Richards pasaron visitando este lugar, una de las primeras aldeas hippies de Brasil. A comienzos de los años '70 Janis Joplin vivió aquí por dos años. Artistas brasileros también la han visitado, como Novos Bahianos, Caetano Veloso y Tim Maia. La aldea preserva las características de la época, aunque a continuación los cambios fueron contados por los propios habitantes de la villa.

Entrada a la aldea

Las construcciones de las casas son hechas por las propias personas. Utilizan barro para paredes, botellas para lograr iluminación, y techo de material muchas veces. Por el interior son espacios amplios, poseen un prepiso de madera y se encuentran artefactos como televisor, heladera, ventilador, pero nada ostentoso. Da para percibir que también poseen energía eléctrica. Por el exterior pueden verse bicicletas, mandalas, piezas de arte y artesanías, todo muy colorido. Parecería a simple vista que son humildes, pero las casas son espaciosas y tienen todo lo que necesitan.

Artesanías, bicicletas y colores

Una de las personas que nos mostró la casa fue Patricio, quien estaba siendo visitado en ese momento por su hijo, proveniente de Río. Él compró la casa en 1992 y hace 20 años que vive definitivamente ahí. Nos contó que antiguamente las casas eran de paja, estilo chozas, que eran frecuentemente destruídas por tormentas fuertes. Eso hizo que poco a poco ellos mismos las fueran reforzando, y a la vez construyendo casas más fuertes.

Paredes de material y techo de paja

Nos enteramos también que en la aldea viven alrededor de 50 personas, entre grandes y chicos. Al vivir a 5' de la ciudad, los chicos tienen acceso a la escuela, y las familias están en la cercanía de hospitales, mercados y servicios básicos de la ciudad. Patricio dijo entonces que la luz y el agua son recibidos gratuitamente a través de un acuerdo con el municipio de Arembepe. Hace varios años se vivía sin luz, pero la presencia de niños exigió ciertas comodidades, como agua caliente para el baño y heladera para mantener los alimentos.

La aldea alberga 50 personas

También nos contó que los terrenos no son de ellos, sólo las casas, por lo que nadie puede contruir nuevas casas allí ni comprar terrenos. La única forma de vivir ahí es comprar una casa existente. Los valores oscilan entre R$80.000 y R$120.000 (serían $400.000 y $600.000 -pesos argentinos-).

Casas espaciosas, fuertes y equipadas

Seguimos caminando con Joyce y encontramos la feria de artesanías. Varios artesanos exponen sus artes hechas con madera trabajada y piedras preciosas (muchas traídas desde la Chapada Diamantina). Destacan en general pulseras, collares y objetos para fumar tabaco o marihuana. En realidad me inclino más para lo segundo, ya que la marihuana, como el mar, se huele en el ambiente. Ahí fue que encontramos a Black, un artesano con más de 10 años en la aldea hippie.

Janis Joplin vivía en las dunas, a metros del mar

Black nos contó que la aldea hippie nació en realidad en los años '40, como una aldea de pescadores. El contexto sociopolítico de los '60 la convirtió poco a poco en una aldea hippie, la cual fue ganando repercusión hacia el fin de la década. En ese momento Black tenía 6 años y no se encontraba allí, sin embargo el habitante con más tiempo en la aldea hace 60 años que habita en ella y contó que Janis Joplin tenía dos casas allí: una en la aldea y otra en las dunas más cerca del mar. Cocinaba en una gran olla e invitaba a toda la aldea a comer a su casa. Esa comunidad era como una gran familia y no tenían problemas en andar con poca ropa, viviendo en chozas con un sentido de pertenencia total, entregada a esa vida de paz, amor y libertad que pregonaban.

Ventana hacia la feria

También en la feria Joyce comenzó a entablar conversación con Amelia, quien hace unos 15 años que conoce la aldea y hace 10 años vive en ella en una casa que previamente fue escuela de preescolar. Nos invitó a su casa, en donde conocimos a su pareja, el Portuga (sobrenombre que hace referencia a su crianza, en manos de portugueses). No mostraron su casa  y sus sembrados y nos invitaron a almorzar. Comimos verduras condimentadas que fueron cocinadas en una olla de barro, sobre una parrillita improvisada.

Almuerzo hippie con José de Alencar

Ellos nos hablaron de cómo las personas de la aldea fueron rotando, gente que vivió unos años y luego siguió otros caminos. Muchas veces esto se debe a diferentes etapas de la aldea. Recientemente fue un punto táctico de tráfico de drogas y pasaron un tiempo violento y peligroso por ejemplo. Por otra parte, los marcados cambios en el tiempo y las diferencias con aquella aldea de hace 20 o 30 años (la tecnología, la luz, las casas de material, etc...) llevaron también al cambio de gente. Si bien todos se ayudan, el sentimiento de comunidad hippie ha mutado gracias a que el capitalismo ha invadido poco a poco este espacio.

Joyce, Amelia y Portuga

Esto se observa en la creación de la feria de artesanos, para aprovechar a los turistas, y la existencia del camping como negocio, que complica la solidaridad de quienes viven ahí de invitar a los turistas a sus casas. Esto mismo pasa con el restaurante del lugar. En el caso de Portuga, trabajó en varias empresas hasta dedicarse completamente a las artesanías. Comerciaba en el Mercado Modelo, en Salvador, durante el día y volvía a la aldea por la tarde. Ahora el comercio se realiza dentro de la aldea, a través de la feria. Esas cuestiones hacen que los lugareños busquen otros lugares y aldeas para vivir, más cercano a sus creencias. De los lugares en cuestión surgen Vale do Capão (en Chapada Diamantina) e Imbassaí (donde ellos ya están construyendo su casa).

Arrecifes al atardecer

Para la vuelta nos llevamos todos estos relatos que ilustran la vida de antes y de ahora en la aldea hippie, en donde se intenta, a pesar del tiempo, vivir alejados del consumismo y del sistema capitalista. En algunas cuestiones se logra más y en otras menos. Joyce también se llevó una picazón en sus piernas causada por el mar. Luego de intentar apaciguarla con agua y con crema hizo algo imperdonable: compró una lata de cerveza para vaciarla sobre sus piernas ante la mirada atenta de la vendedora y de los transeúntes de la plaza. Lo bueno es que era Itaipava. Lo increíble es que funcionó. Lo triste es el perfume de cebada con la que subió al ómnibus.

CÓMO LLEGAR / DÓNDE QUEDARSE
Se toma el ómnibus hacia Monte Grande. Sale cada 30' desde Lapa, pasa por la paralela, la Av. Vasco da Gama, la terminal de ómnibus y el Salvador Shopping. Demora 1h 20'. Se puede hacer noche en el camping, tiene un precio de R$10 por persona.



NEXT: Maceió (Alagoas)

martes, 12 de julio de 2016

Las playas de Salvador de Bahía


Praia do Porto da Barra

La Bahía de Todos los Santos alberga las playas del oeste de la ciudad y el océano Atlántico baña todo el recorrido costero este, con lo que la ciudad de Salvador se encuentra rodeada de playas. En general las playas poseen un lindo paisaje, un color de agua verde claro, transparente y con temperatura que durante el año oscila entre los 25 y 28 grados. Ahora bien, algunas de ellas son playas con olas peligrosas, pendientes pronunciadas y piedras, lo que obliga a tomar cuidado, ya que el baño esta contraindicado y no hay guardavidas.

Praia da Pituba resulta peligrosa para baño

La primera playa que encontramos es Praia da Ribeira, conocida también como Praia da Penha. Una playa portuaria, en una zona históricamente de pescadores, se encuentra cercana a la Igreja do Bonfim. Linda vista del mar con sus embarcaciones, con bares, restaurantes y negocios en sus alrededores, entre los cuales se destaca la Sorveteria da Ribeira. Siguiendo por la Ciudad Baja, pasando por el barrio Abaetéio, donde vemos el elevador, las playas dejan lugar a las embarcaciones, dejando ver algunas pocas zonas con arena hasta llegar al Solar do União.

Fuerte Santa María en Praia do Porto da Barra

Encontramos sobre el vértice sur la playa Porto da Barra, pequeña, que se encuentra entre los fuertes São Diogo y Santa Maria y que en la calzada superior se encuentra un paseo peatonal que recorre todo Barra. En 2006 fue elegida como una de las mejores del mundo por el diario inglés The Guardian. En realidad lo que destaca son las construcciones históricas que pintan el paisaje.

Praia Farol da Barra

Luego del faro encontramos la playa Farol da Barra, que continúa con la playa Ondina que acompaña la costa del barrio Ondina. Estas playas son angostas y largas, las sombras de los edificios hace que el sol se vaya más temprano de lo que aún se va. Sobre el paseo costero que pasa por Ondina y Rio Vermelho veremos canchas de futbol, ciclovías, plazas y demás, ideal para pasear, hacer deporte o comer algo en alguno de los carritos callejeros que andan dando vueltas.

Praia da Paciência

La playa Bahia Sol de Ondina y Praia da Paciência en Rio Vermelho son muy chicas, pero con los morros y la costanera detrás mejora la perspectiva y opinión de las mismas. En Praia da Paciência se pone muy peligroso el mar y no conseguí entrar. La playa es utilizada por algunos clubes de fútbol de barrio para realizar sus prácticas. No son playas turísticas, son más bien para un paseo, entre las muchas playas que se encuentran en la zona hay algunas de surfers y otras de pescadores.

Praia de Jaguaribe

Luego llegamos a la playa Amarelina que bordea la avenida del mismo nombre. Ya con mayor extensión de arena encaramos el camino hacia las playas más lindas de la ciudad. Pasamos por Pituba primero, donde otra vez las olas, las piedras y los edificios no ayudan a calificarla bien. Comienza más adelante el Jardim de Alah y el barrio Costa Azul. Sobre estas playas del este pasan dos avenidas por arriba, divididas en el centro por cesped y lagos, donde encontramos muchos lugares al aire libre aprovechables para ejercicios y momentos de ocio. También bares y restaurantes como Bar do Deck en Jaguaribe, cuya vista al mar resulta ideal para acompañar con mariscos y cerveza. Eso fue exactamente lo que hice con colegas colombianos (Seba y Mela) que pasaban por el hostel.

Praia de Piatã

A partir de estas zonas las playas son más anchas, la pendiente deja de ser un peligro y el mar se encuentra frente a cocoteros que forman un cinturón sobre la costa de Bahia. Piatã e Itapuã son las últimas playas de la ribera y son las más lindas de Salvador, son las que recomendaría sin dudar porque tanto el mar, como la arena y el paisaje crean un ambiente increíble.

Praia de Itapuã

Un poco más allá del farol de Itapuã encontramos playas más bellas aún, que se encuentran en los alrededores de la ciudad: Stella Maris y Flamengo. Playas altamente turísticas, con muchos bares y naturaleza por doquier. Rodeadas por condominios que forman una pequeña villa turística en el barrio Lauro de Freitas, donde dominan las dunas de arena. La visita con Ana y Daisy de São Paulo permitió ahondar sobre nuestros gustos en libros, cine y series.

Praia do Flamengo

Podemos agregar a la lista un interesante punto llamado Lagoa do Abaeté, un espacio de naturaleza imponente, un lago rodeado de arena blanca y fina, junto a cocoteros que resulta el ambiente ideal para pájaros, patos y otros animalitos que veremos. Se encuentra cerca del Farol de Itapuã también.

Lagoa do Abaeté

Como pueden percibir, las playas de la ciudad de Bahía son lindas para pasear y disfrutar del paisaje, las playas más turísticas se encuentran sobre la costa del Atlántico y para buscar verdaderos paraísos debemos salir de la ciudad. En toda la extensión de la costa que continua sobre el Atlántico se destacan dos playas a menos de 100km de Salvador: Praia do Forte e Imbassaí. Hablaré sobre ellas en el próximo post. También espero hablar sobre un punto turístico que ha llamado mucho la atención en los últimos tiempos: Morro de São Paulo.

NEXT: Praia do Forte, Imbassaí y Morro de Sao Paulo.


jueves, 7 de julio de 2016

Paseo cultural en Salvador

Elevador Lacerda y Mercado Modelo


Los fuertes, las iglesias y los museos tienen un rico patrimonio historico y cultural heredados de los indigenas. Como contaba anteriormente, podremos ver estas herencias en las calles de Pelourinho, las ropas de las baianas, las comidas tipicas, la capoeira en la Plaza Terreio de Jesus, etc...

Barrio Comercio en Ciudad Baja


Comenzando en barrio Comercio, en la ribera de la Bahía de Todos los Santos veremos iglesias antiguas, edificios destruídos, defensas y puentes de antaño y muros con cañones. Esta parte, denominada Ciudad Baja, alberga el Museo de Arte Moderno y el Mercado Modelo. El primero se encuentra en el Solar de União, con entrada gratuita, se complementa con el paseo de las esculturas y el mirador, desde el cual se observan las olas chocando contra las casitas coloridas de la costa.

Mirador Solar de União


En cuanto al Mercado Modelo, próximo al Elevador Lacerda, data de finales del SXIX y principios del XX. Su función era abastecer la Ciudad Baja, se podían encontrar cereales, cachaça y artículos de candomblé entre otros. Sufrió varios incendios, de los cuales el más recordado es el de 1969, que obligó a la demolición misma del edificio. Hoy en día es un mercado de artesanías, ropas y recuerdos, donde también se encuentran destacados bares de Bahía como el María de São Pedro. Este punto turístico fue visitado entre otros por Sartre, Neruda, Orson Welles, etc...

Mercado Modelo


Subiendo el elevador, en Praça Da Sé podremos encontrar el antiguo Palacio de Justicia, donde funcionaba el gobierno cuando Salvador era la capital de Brasil. Hoy es otro museo gratuito para recorrer. Si continuamos caminando hacia la plaza Terreiro de Jesus encontraremos la Facultad de Medicina, que ofreció a principios del SXIX el primer estudio universitario del país bajo el nombre de Escuela de Cirugía. La UFBA (Universidad Federal de Bahia) fue de las primeras universidades del país y está en el puesto 16 de las mejores universidades de America Latina. Posee hoy en su interior el Museo Afro brasilero, con una entrada de R$6, que vale la pena recorrer.

Facultad de Medicina


Siguiendo por el barrio Pelourinho encontramos en el centro la Casa de Jorge Amado, famoso escritor brasilero, de compromiso social y político, fue integrante de la Academia Brasilera de Letras y recibió numerosos títulos a nivel internacional por sus obras. La Fundación Casa de Jorge Amado es un paseo por su vida y obra, junto a Zelia Gattai, su esposa también escritora. La Fundación también ayuda a desarrollar eventos culturales de Bahía, la entrada a la casa es gratuita.

Cañones apuntando a la bahía


Otros lugares que podemos visitar son los fuertes y el faro. El fuerte São Diogo fue construído en la primer década del SXVII para impedir el desembarco de los enemigos. Actualmente se encuentra bajo resguardo del Ejército Militar, restaurado y con acceso abierto al público. Ofrece una gran vista de la Bahía. El fuerte Santa María se encuentra del otro lado, entre ellos, la playa Porto da Barra de la cual hablaré más adelante. Su construcción también data de principios del SXVIIy ayudaba en la defensa de la bahía al fuerte São Diogo. Ambos se pueden visitar por un pequeño valor. Luego de los fuertes podemos llegar a otro icono de Salvador: el Farol da Barra, en el vértice sur de la ciudad. Este museo tiene una entrada de R$15, y además de poseer el típico nombre de la ciudad en las afueras, es el lugar ideal para ver las puestas de sol.

Farol da Barra


Salvador está llena de museos, iglesias y lugares culturales para visitar, en la descripción sólo incluyo los más turísticos que he visitado. Para agregar a esta lista, sumaría asistir a una misa de candomblé en Nossa Senhora do Rosario, visitar la Iglesia Bonfim (una de las cuatro basílicas de la ciudad) donde el segundo jueves de Enero las baianas lavan las escaleras en una fiesta que acompaña la ciudad. El fuerte Santo Antonio convertido en Museo de la Marina en el barrio Comercio, y el museo de Olodum, famosa escuela de danza y música de Bahía, que realiza shows con precios que rondan los R$50.

NEXT: Playas.


martes, 28 de junio de 2016

Fiestas Juninas, Religión y Gastronomía en Bahía

Pelourinho recibe las Fiestas Juninas


Con algunos días en Salvador pude conocer mejor el movimiento de la ciudad. Movimiento que disminuyó ante la llegada de las Festas Juninas, ya que los mayores festejos se encuentran en el interior de Bahía.

Las fiestas juninas son fiestas de santos populares. El punto fuerte se encuentra entre los días del solsticio de verano y de invierno, del 19 al 25 de Junio. De hecho el 24 de Junio, día de Sao Joao, se vive como si de Navidad se tratara. La iglesia católica designa este día como homenaje al mártir cristiano San Juan Bautista, celebrando la víspera de San Juan y el nacimiento de Juan Bautista. La religión candomblé festeja el día de Xangho, orixa de la justicia, señor de los rayos, los truenos y el fuego. Festejo que comparten los umbandistas también. Es la hora de dejar en el fuego los problemas y preocupaciones que nos aquejan.

Celebracion de Xangho en Terreiro de Jumare


Las celebraciones candomblé se realizan en lugares llamados terreiros, se utilizan típicos, bombos y percusión para llamar a estos espíritus de la naturaleza y se ofrecen bailes típicos que utilizan vestimenta blanca acorde así como también cantos en lenguas extrañas. Participé de este celebración en la casa de Jurema, entidad de la fuerza y la energía, donde también se come comida en relación con este movimiento: quiabo y arroz, para todos los presentes, que se come con la mano. Así viendo las danzas alrededor de una gran fogata, llego São João en un ambiente festivo y colorido.

Misa en Nossa Senhora do Rosario dos Pretos


Dos días antes también había tenido oportunidad de asistir a una misa en la iglesia construida por esclavos Nossa Senhora do Rosario dos pretos, que mixtura el candomblé con el catolicismo, creando una misa con un ambiente lleno de música y de alegría. Esta misa se realiza los martes, y asiste gente de todo el mundo.

Terreiro de Jesus


Durante los festejos el gobierno organizó shows de música, donde prima el forró (junto al axe son los ritmos más bailados de la región), y toda la gente se junta, rodeado de carpas con comidas y bebidas, en la plaza Terreiro de Jesús en la puerta del barrio Pelourinho. Pude asistir a los shows de Zelito Miranda y Alceu Valença ("Morena Tropicana").


GASTRONOMÍA

Ideal para la fecha aprovechar a comer las comidas típicas de Bahías: acarajé, tapioca y abará inundan las calles. Moqueca de pescados y mariscos, feijão fradinho y farofa de dendê son otras preparaciones típicas. Las calles de Bahía huelen a comida y podremos encontrar como en el resto de Brasil los puestos callejeros, que también venden frutas, bebidas y otros bocados (en Brasil no existen kioscos como los conocemos en Argentina). La culinaria bahiana tiene influencia portuguesa, africana e indígena. La comida nordestina tiene mucho condimento, como "molho de pimenta" y "aceite de dendê" y resulta un poco más picante que lo que encontramos en otras regiones.

São João do Pelô en Terreiro de Jesus


La moqueca de pescado con camarones en Van Gogh (situado en Porto da Barra) resultó en buen precio y abundante. Es una preparación con cebolla, tomate, pimiento, aceite de dendê y leche de coco, donde se encuentran los mariscos elegidos. Viene acompañado generalmente con arroz, farofa, feijão fradinho, y salsa de pimienta. El paisaje de la playa y ese aroma a mar acaba completando el cuadro.

Moqueca de peixe com camarão


Claro que también podemos encontrar buffet por kilo, platos hechos (en general es una carne con ensalada, arroz y feijão o puede incluir papas fritas), y rodizios de pizza, donde las pizzas van pasando por tu mesa y puedes elegir hasta reventar. En mi caso fui a Olivia, restaurant que queda dentro del Barra Shopping, algo caro pero que vale la pena. Después de pizzas clásicas como mozzarella y cuatro quesos, elegí pollo con catupiry (un pescado), aceitunas y también pizza de camarones. Para el final llegaron las dulces, chocolate y leche condensada.

Bar mexicano Cienfuegos


En Rio Vermelho empecé a trabajar en la recepción de un hostel y pude degustar comida mexicana del bar Cienfuegos, con mucha música, forró en vivo y lugar para baile también. Este barrio es conocido por su zona de bares y su onda bohemia, que se disfruta sobre las calles que bordean el mar. Sobre la Rua da Paciência uno puede ver con sorpresa la velocidad de los colectivos, los chicos jugando fútbol, las playas de surf, oler el aroma de comida bahiana y escuchar los gritos de la gente local, a quienes les encanta hablar como si estuvieran discutiendo.

Los días siguientes comencé a conocer y disfrutar de las playas, pero eso lo dejo para la próxima.

NEXT: Playas y museos.

viernes, 24 de junio de 2016

Salvador: Primeras impresiones en Pelourinho

Palacio do Rio Branco, antigua sede de Estado


El descenso del avión en Salvador de Bahía permite tomar conciencia de la magnitud de esta metrópolis. Primera capital del Brasil colonial, la ciudad tiene tres millones de habitantes, y la vista permite vislumbrar la cantidad de gente y de tráfico.

Praia Porto da Barra


Al aterrizar tomé un ómnibus hasta el Farol da Barra, donde se encuentra uno de los paseos más bonitos que ofrece Bahía, en el vértice sur de la ciudad. Un detalle: en la mayoría de los ómnibus se sube por detrás y se desciende por delante. El hotel se halla frente a la Praia Porto da Barra, que se encuentra entre dos fuertes antiquísimos (Santa María y Sao Diogo). Esta playa fue considerada en 2006 una de las tres playas más lindas del mundo por el diario inglés The Guardian. El paisaje es muy lindo (los fuertes datan de comienzos del SXVII) pero creo que exageraban. El Hotel Barra Mar es pequeño pero económico y tiene a su favor la ubicación y la vista al mar.

Una recorrida por el centro histórico me esperaba al día siguiente. La cultura africana inunda la ciudad, en sus ropas coloridas, en su gastronomía local, y en la raza predominante: el 83% de la población bahiana es negra. Sin pasar de largo además, la presencia del Candomblé, religión africana presente en Bahía y la Capoeira, conocida danza/arte marcial originada por esclavos, descendientes africanos.

Iglesia de San Francisco

Otro de los datos mas interesantes de Bahía es la cantidad de iglesias católicas con las que cuenta, son 365. Solamente en el centro histórico hay 22. Entre ellas se encuentran la Iglesia de San Francisco, una de las más ricas de Brasil, cuya construcción comienza a principios del SXVIII, la Catedral Basílica de San Salvador, que es la primer catedral de Brasil, y la Iglesia Senhora do Rosario dos pretos, construída enteramente por esclavos y negros libres.

PELOURINHO

El barrio Pelourinho es el centro de interés del lugar, con calles coloniales,  presencia de arquitectura barroca portuguesa, y cuyas coloridas calles se encontraban adornadas por la proximidad de las fiestas juninas.  Pelourinho fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. El significado de Pelourinho tiene que ver con las columnas de piedras en donde se exponían los castigos a los presos y esclavos. La demolición de esa columna de terror ocurrió en el SXVIII, cuando fue extinto ese tipo de castigos.

Centro de Pelourinho


En este barrio están prohibidas las residencias, por lo que sólo esta ocupado por negocios, bares y hospedaje. Antiguamente era un barrio residencial, hasta que la modernización de la ciudad y la descentralización económica hizo que el barrio cayera en degradación, llenándose de prostitución y marginalidad. Fue declarado Patrimonio por la Unesco en la década del 80 y en los 90 el estado expropió las viviendas y puso en valor el barrio para encontrarlo como lo vemos ahora.

Iglesia Nossa Senhora do Rosario dos Pretos


Dentro del barrio podemos encontrar la casa del escritor Jorge Amado, la escuela Olodum, famosa por grabar con Michael Jackson "They Dont Care About Us", y hay una gran referencia hacia donde estuvo el astro pop. En el lugar se vislumbra la cultura africana del candomblé y lo ideal es terminar el paseo antes de oscurecer porque los jóvenes ladrones aprovechan para delinquir, absorvidos por el vicio del paco.

Elevador Lacerda


El atardecer en el Elevador Lacerda, postal de la ciudad que une la ciudad baja con la ciudad alta, es ideal para tomar fotos y finalizar el recorrido. Si aun no te han regalado una pulsera del Senhor de Bonfim es imposible mantener el invicto en este lugar. Antes de volver da tiempo para pasar por la plaza de São João y escuchar música en vivo, con puestos de comidas y bebidas típicas alrededor.

NEXT: São João, Playas, Gastronomía.